| Toma Tres - TODOS LOS DIAS |
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| Escrito por Buscemi | ||
| viernes, 11 de noviembre de 2005 | ||
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En quinto de EGB teníamos un profesor que no era como los demás. Todas las tardes, media hora antes de que terminasen las clases, cerraba los libros de texto, dejaba de hablarnos, se sentaba en su mesa y extraía de un bolsillo de su americana un pequeño libro. Era una novela de misterio. De encuadernación cutre, como aquellas novelas de Marcial LaFuente Estefanía, tipo "Duelo a la izquierda del Mississippi" o cosas por el estilo.
Ni que decir tiene que no recuerdo el autor de la novela. Probablemente, nadie lo recuerde. Pero era una novela de misterio. Cada día, en esa última media hora, nos leía un capítulo (a veces dos) de la novela. Nos pasábamos el día esperando a que llegase aquel momento. Y cuando dejaba la tiza y se dirigía hacia su mesa, todos sabíamos lo que llegaría a continuación. Durante aquel curso nos leyó unas seis o siete novelas. Todas, si mal no recuerdo, tenían un trazado similar. Todos los capítulos terminaban en un momento cumbre, siempre estábamos deseando que llegase el capítulo siguiente. Tampoco puedo recordar ahora el estilo en el que estaban escritas, pero puedo asegurar que era similar en cada una de aquellas páginas. Mientras salíamos de clase, algunos comentábamos qué era lo que iba a ocurrir al día siguiente. Mentes de 11 años trabajando sin cesar, intentando averiguar quién había hecho tal o cual cosa, dónde estaba escondido el diamante o cosas por el estilo. Yo llegaba a casa y corría a contarle a mi madre lo que había ocurrido en el capítulo de hoy. Hablábamos y hablábamos sin parar sobre quien podía ser el asesino o el porqué de aquella casa en venta. Este profesor, un salesiano para más detalles, consiguió que quisiese leer por encima de todo. Y supongo que tiene alguna parte de culpa en que me guste escribir. Además, estoy seguro de que de alguna manera mi madre le estaba agradecida por aquel rato después de la merienda, mientras hablábamos sobre las novelas. Aunque tuve algún que otro profesor que me enseñó algunas cosas durante los años siguientes, nunca conocí a ninguno como Isidoro, este tipo que hoy me ha hecho pensar en lo que realmente significa el concepto de la docencia. Desde aquellos días he leído bastante, intentando probar un poco de todo. Y os juro que he gozado con la lectura y con las buenas historias un buen número de veces. Pero nunca como en quinto de EGB.
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