| Toma Siete - UNOS ENTRAN, OTROS SALEN |
|
|
|
| Escrito por Buscemi | ||
| viernes, 11 de noviembre de 2005 | ||
|
Dentro de poco más de un mes hará... sí, hará 6 años que el que aquí escribe tuvo la inoportuna idea de probar un programa que un amigo le había pasado. Dicen que los amigos están para estas cosas, pero después de todo lo que ese programita trajo consigo, no estaría yo muy seguro. Supongo que ya todos sabemos que estamos hablando del mismo programa. Se llama mIRC y ese tipo que aparece a veces en la fotito tuvo la mala uva de parirlo y encima, de permitir que la gente lo usase. Tamaña desfachatez sólo podía traer dolor y desgracias al mundo... ¿o no?.
La verdad es que no. Ese programa, unido a ese invento llamado Internet, ha conseguido que esta columna esté llegando ahora a vosotros, ha conseguido que charlemos, nos conozcamos, nos sintamos, nos amemos y nos odiemos un día tras otro, un mes tras otro... y sí, también un año tras otro. A lo mejor lo que ocurre es que me han ocurrido demasiadas cosas, o puede que incluso todavía no sea capaz de imaginarme todas las que están por ocurrirme. Me da lo mismo. El caso es que hoy es una de estas noches raras, en las que uno se sienta y reflexiona un poquillo más de lo habitual, y cuando esto ocurre, ya sabéis, a la reflexión se le unen los recuerdos, recuerdos de una primera kedada que muchos no conocéis pero que os aseguro que más de uno tendría almacenada en sus recuerdos como algo irrepetible si la hubiera vivido. Recuerdos de largos viajes en coche para pasar unas horas con esos locos que ponen pistas, con esos tipos que te saludan y a veces incluso te llaman por teléfono, con ésos que hacen que un mal día se convierta en una gran noche, o que un sueño a veces se haga realidad.
Mentiría si os dijese que hay momentos en los que no os echo en absoluto de menos. Estaría faltando a la verdad y no sería justo, puesto que os echo de menos cada vez que recuerdo unas pistas imaginativas, unas palabras de apoyo, una mirada que brilla o un gesto que nos delata. O cuando voy a comer a alguna parte y recuerdo que algunos de vosotros estuvisteis allí, o cuando pongo una canción y me tiembla el pulso porque sé que quizás alguno de vosotros está escuchando esa misma canción en otra parte, sentado frente a su ordenador, pensando en que no estaría mal volvernos a ver. Siento que esta columna me haya salido hoy tan ñoña, pero a veces uno tiene noches así. Espero que sepáis disculpar si alguna frase os ha parecido cursi o si habéis tenido algún recuerdo que no queríais tener. Yo, os lo aseguro, incluso de algún que otro mal recuerdo que pueda tener me alegro de que esté ahí, porque significa que por cada uno de esos malos momentos, tengo docenas de buenas pistas, de buenas palabras, de cariño y de comprensión para recordar y, sobre todo, para saber que esos momentos seguirán apareciendo en mi vida. Y la culpa es vuestra.
Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios. Powered by AkoComment 2.0! |
||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|











