Menu Content/Inhalt
Toma Diecisiete - SUEÑOS PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 1
MaloBueno 
Escrito por Buscemi   
viernes, 11 de noviembre de 2005
Ewan Mcgregor se encuentra de repente conque es un cantante de fama mundial, un ídolo de masas. Y, en un bareto perdido de la mano de Dios, saca a bailar a Cameron Diaz, y ambos cantan juntos Beyond The Sea. Quien no querría cantar y bailar esa canción con Cameron Diaz, de esa manera, con ese decorado, con esa sonrisa?. Es algo que NUNCA, bajo ningun concepto, nos ocurrirá a ninguno de nosotros. (el momento es igualmente válido si eres una chica y quieres cantar con Ewan McGregor).

Esa escena, ese momento, solo ocurre en dos lugares. En los sueños y en el cine. Únicamente ellos dos nos pueden dar momentos como esos. Momentos aterradores, momentos que permanecen durante décadas en nuestro recuerdo, momentos que regresan a nosotros, momentos que nos inspiran, momentos que nos han enseñado a reir, a sufrir, momentos que han acabado con nuestras uñas, momentos que han acabado con nuestros pañuelos.

De la misma manera que, cuando llega la noche, todo se vuelve oscuro mientras nos relajamos y respiramos profundamente, y de repente comienza el espectáculo de nuestra imaginación, cuando las luces se apagan, cuando no vemos ni la pantalla, cuando tomamos aire, repentinamente, el espectáculo comienza. Y vivimos en él. Porque esa mujer del pasado que creía que su marido había muerto, entra de nuevo en nuestro bar, ese tiburón viene a por nosotros, esos extraterrestres hacen sonar esa musiquita para hablar con nosotros, ese niño en peligro es nuestro hijo, esa canción suena en nuestros sueños, esos ojos que brillan lo hacen porque están enamorados de nosotros, esa piel es suave coo solamente nosotros podemos apreciarla.

Y, de la misma manera que en nuestros sueños, despertamos. Salimos de la cama que tan agradablemente nos ha acogido, nos frotamos los ojos, comemos algo, salimos al exterior, y el mundo nos espera. Un mundo sin mujeres que creian a sus maridos muertos, sin un tren ni una estación que nos recuerde que los caminos a veces se cruzan, sin un apartamento que prestar a nuestro jefe...y lo peor de todo, la música de nuestras vidas la elige ese tipo que detiene su coche en el semáforo con las ventillas bajadas.

Pero a veces ocurren milagros. Durante unos pocos segundos en nuestras vidas, sentimos que es nuestra pelicula, nuestro sueño, sentimos que esos ojos brillan por nosotros, que esa piel es tán suave que nadie más que nosotros puede apreciarla....

Y la pelicula comienza.

Comentario[s]

Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.
Por favor valídate o regístrate.

Powered by AkoComment 2.0!

 
< Anterior   Siguiente >
ImageImage